Se llama disfagia a la alteración o dificultad en el proceso de la deglución, comúnmente conocido como la “dificultad para tragar”, que pueden sufrir las personas de edad . El equipo de nutrición, fonoaudiología y sector de elaboración de alimentos de We Care trabajan conjuntamente para el cuidado de los residentes, y prepararon esta información para colaborar en la atención de aquellos que sufren de este problema.

Algunas de las causas comunes de los trastornos deglutorios en adultos mayores incluyen el envejecimiento natural, enfermedades neuromusculares, accidentes cerebrovasculares, enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, así como alteraciones estructurales del aparato digestivo.
Las complicaciones frente a la disfagia pueden llevar a problemas nutricionales y/o deshidratación, neumonía por aspiración y disminución en la calidad de vida.
Escape de alimento por boca o nariz, masticación dificultosa, babeo, tos o atragantamiento al comer o beber líquidos, ahogo, dificultad para la formación del bolo alimentario y el manejo de la comida en la boca, residuos en la boca post deglución, emplear excesivo tiempo para comer, cambios en la calidad de la voz, fatiga, regurgitación o vómito, pérdida de peso progresiva, afecciones respiratorias.
- Ambiente silente sin distractores.
- Residente: despierto y colaborador.
- Postura al comer: sentado a 90º o mínimo a 45º.
- Controlar ritmo de ingesta y tamaño del bocado.
- Permanecer sentado/recostado a 45º (mínimo) aproximadamente 40 minutos luego de la ingesta.
- Incluir la máxima variación de alimentos para evitar la rutina y presentar menú agradable.
Según la severidad se recomendarán distintas adaptaciones tanto para el alimento sólido (modificación de volumen, consistencia, textura), como para los líquidos (espesantes).
Preparaciones húmedas son claves.








